Aunque
no es obligatorio ni imprescindible, impregnar las planchas de bizcocho de un
almíbar ligero siempre le da mejor sabor y textura, además de que no se queda
"sequerón". Es muy simple de hacer, y aunque se puede utilizar
en el momento, una vez se enfríe, lo mejor es realizarlo el día anterior.
- 150
gr de azúcar.
- 120
gr de agua.
- 1
cucharada de azúcar vainillado.
- 2
cucharadas de licor (opcional, yo le puse anís).