Este bizcocho que nos ocupa, es perfecto para tartas que vayamos a rellenar ya que queda un bizcocho de superficie plana y con una masa muy consistente, que aguanta muy bien los rellenos y coberturas. Aunque también se puede comer así, está igualmente riquísimo. Curiosamente, no lleva levadura. De hecho, es el primer bizcocho que hago que no la incorpora entre sus ingredientes, pero realmente no le hace falta, ya que sube perfectamente.
Yo lo realicé una función de un molde de 25 x 35 c.
- 300g de azúcar.
- 2 cucharadas de azúcar vainillado.
- 330g de harina de repostería.
- Margarina para el molde.