Llevaba un tiempo queriendo preparar pan en casa, así que para aproveché que ayer vinieron unos amigos a cenar a casa para decidirme finalmente. Siempre hay que buscar alguna excusa...
Bueno, la cuestión es que el pan no quedó tal y como se ilustra en la receta que tomé, pero estaba riquísimo, y la verdad, se merece que siga el nombre de la receta original. Próximamente volveré a realizarlo.
Queda con una corteza finita pero crujiente, y la miga es blanca y muy esponjosa. Creo que no será el último que haga, y después vendrán más. Yo os animo a que lo hagáis, porque el resultado es estupendo, y además embriaga la casa de un olor maravilloso, de esos que al oler entran hambre.
La receta la tomé del Blog La Cocinita de Marisalas
